Mi experiencia Erasmus ha sido muy buena, en particular en Castres.
Aunque se trata de una ciudad pequeñita pronto se le encuentra el encanto.
Vivimos muchas cosas, como en todas las convivencias, buenas y malas, pero sin duda compensando las positivas.
La gente se portó realmente muy bien con nosotras, enseguida hicimos amigos tanto en la residencia como en los centros de prácticas, con ellos pasamos algunos de los dÃas más divertidos.
Respecto a la empresa de prácticas, mi experiencia fue buena, aunque el idioma no lo manejaba bien, se preocuparon de que comprendiese las cosas y de que estuviese a gusto, gente muy amable.
Si tenÃamos cualquier problema estaba la tutora allà que nos ayudó cuando la necesitamos.
Resumiendo un poco, aunque habrÃa mucho que contar, recomiendo la experiencia, es una muy buena oportunidad de aprender francés y de vivir algo diferente.























