La experiencia Erasmus en Pau ha sido positiva. Me la planteé como un reto personal, querÃa comprobar si podÃa ser independiente y podÃa vivir yo sólo sin ayuda de mi familia, además de conocer otro paÃs, otra cultura y otra lengua, conocer la experiencia laboral por primera vez. Solo he podido vivir, aunque sea de fuet y tortilla.
La ciudad es acogedora, un poco más pequeña que Zaragoza. Los franceses son muy educados (el conductor del autobús todos los dÃas me saludaba con una sonrisa y un buenos dÃas, lo que se
agradecÃa). Lo único malo el tiempo que pasaba en el autobús, tres horas todos los dÃas.
agradecÃa). Lo único malo el tiempo que pasaba en el autobús, tres horas todos los dÃas.
Los horarios son diferentes, pero te acostumbras a comer a las 12. La residencia estaba muy bien, perfecta, la terraza nos la gorroneaban nuestras compañeras, lo único que al estar en Gelos estaba relativamente lejos del centro de Pau.
Sobre la lengua mejor no hablar, para mà ha sido mejor la experiencia que lo que he aprendido de francés, alguna palabra he aprendido.
En el trabajo los compañeros muy agradables, coincidà con otros estudiantes franceses también en prácticas. Eso si, lo mejor todos los dÃas hacÃa turismo Gelos-Pau-Lescar, hora y media de ida y al acabar las practicas, lo mismo. Esto es lo único malo de esta experiencia. En general ha sido muy positiva.























