
He vuelto de hacer el programa Erasmus en Londres. Antes de ir tenía muchas dudas respecto a si me gustaría, si sería capaz de desenvolverme en otro país y a adaptarme a este. Las dudas se diluyeron los primeros días. He conocido gente nueva, tanto ingleses como españoles, con los que he pasado ratos inolvidables. Si tuviera que volver atrás en el tiempo y decidir si hacerlo o no, repetiría sin pensármelo un segundo. Ninguno de los españoles que conocí allí haciendo el programa Erasmus se arrepintió y todos coincidimos en que es una magnífica experiencia. Eso sí, para aprender el idioma haría falta una estancia mucho mayor, conclusión a la que llegamos todos también, pero es un primer paso para soltarte de verdad, algo que no te enseñan en el colegio.






















