Cuando fui a Alemania, no sabía qué me iba a esperar allí. Pasaron los días y empecé a conocer un poco Dortmund, para mí una ciudad diferente, tanto el idioma como las personas, la cultura... y eso me gustó.
Después llegué a la empresa donde haría prácticas durante los próximos 3 meses. Todas las personas que trabajan allí se preocuparon de que mi estancia fuese lo más positiva posible. He mejorado mis idiomas, alemán e inglés. Pero lo más importante para mí fue tener la oportunidad de aprender de ellos, no solo en el laboratorio, también fuera de él. Sin lugar a dudas, he conocido a personas maravillosas que siempre recordaré.
Cuando me concedieron la beca erasmus+ estaba muy contenta, aunque también tenía dudas. Eran tres meses lejos de mi familia y amigos. Leí varias veces las experiencias erasmus en la página web, todas eran positivas y animaban a los estudiantes a irse. Tenían razón.
Ahora soy yo la que escribe aquí, si lees esto y estás inseguro/a, no lo pienses más. Adelante. Sin miedo. Es posible que encuentres algún obstáculo, pero merecerá la pena
Sandra García






















